Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.

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lunes, 11 de diciembre de 2017

Leyenda de la Fabrica del Demonio

Dos guardias realizaban su ronda nocturna, acompañados de la tenue luz de unas linternas, que se perdían en el inmenso edificio desierto. Buscaban el origen de un ruido que de pronto los sorprendió, entre pláticas, el veterano, cuenta al nuevo la historia del temido lugar.

Le informa que han sido ya seis compañeros que se han dado de baja por depresión, algunos de los guardias anteriores afirmaban que se oían ruidos todas las noches, parecían los lamentos de un hombre que, en otras ocasiones había un triste silbido, pero nada tan horrendo como sentir la respiración de una persona en el oído, hasta el grado de percibir la tibieza de su aliento.

El nuevo vigilante empezaba a ponerse inquieto al saber de tales sucesos, por lo cual la historia siguió en medio de nerviosismo: –¿Esta fábrica estuvo mucho tiempo sin sufrir algún atraco? A pesar de no contar con vigilancia en este barrio tan peligroso. Circula una leyenda desde hace tiempo, dicen que el dueño de la fábrica hizo un pacto con el diablo, para cuidar de la construcción. Lucifer aceptó el trato y envió un perro horrible, con las fauces de un monstruo y la envergadura de un caballo que arrastraba sus mugrientas garras por cada rincón de este horrible lugar. A cambio, el Demonio exigió el alma de un vigilante al año. Cada doce meses el propietario de la fábrica contrataba a un guarda nocturno y a los pocos días… ¡Lo encontraban muerto!-,-Lo bueno es que ya no tiene el mismo dueño, según me dijeron- agregó el joven guardia, -Por eso hace dos años que no encuentran el cadáver de ninguno de nosotros, pero los ruidos extraños no han parado-.

En ese momento un ruido los hizo dirigir la luz de las linternas hasta un punto especifico, el guardia mas familiarizado con el lugar se acercó para buscar mejor, sin poder encontrar nada, cuando llamó a su compañero este no respondía, al regresar al último lugar donde estuvieron juntos, se distinguía un bulto en el suelo.

El guardia se acercó y vio a su compañero tirado. Le tomó la muñeca para comprobar el pulso. Pero ya ¡Estaba muerto!, su cuerpo estaba cubierto rasguños y rasgaduras, como si una enorme bestia lo hubiera atacado.

Leyenda de los Cementerios

Se cuentan tantas leyendas en torno a los cementerios, por la naturaleza de estos, un lugar donde descansan todos los muertos, o donde se pretende que lo hagan, pues a lo que se dice, muchos de ellos no están tan en paz como quisiéramos. Suele haber personas que no creen en los espíritus, ni en una vida más allá de la muerte, por eso no temen visitar estos sitios en horas no adecuadas. Bromeando entre las tumbas, le roban la paz, a quien se supone deberían dejar descansar porque ese es el lugar específico para ello.

Ignorando todo lo anterior y con una falta de respeto considerable, no sobra el grupo de amigos que se meta al cementerio a jugar, entre broma y broma, intentando asustarse unos a otros uno de ellos vio a lo lejos una figura blanca, un poco más baja que las lapidas de las tumbas, parecía más bien una especie de humo, que una persona, cuando intentaba mostrársela a sus amigos, esta ya no estaba, un poco extrañado, la vio más de una vez, perdiéndose tras los nichos, como no lograba que alguien le creyera, decidió retirarse del lugar.

Tomando camino hacia la salida y yendo de prisa, a lo lejos en paralelo a él, la figura se movía a su misma velocidad, el muchacho apresuraba el paso, hasta que terminó por correr, entonces el humo que se veía a la distancia empezó a atravesar cualquier construcción a su paso, volando hacia él.

Por más que el joven corría, la salida no se presentaba ante él, se perdió entonces en un instante, volteando alrededor no vio mas aquella manifestación blancuzca, y sintió un poco de alivio, cuando se disponía a tomar camino de nuevo, frente a él, a unos cuantos pasos, apareció una niña, de cabellos claros, con vestido blanco, que con las manos sobre los ojos, lloraba diciendo quien sabe qué cosa.

El muchacho pensando que era muy tarde para que esa niña estuviera ahí, se acercó a ella, pero en su tránsito pudo notar que la chica no tenia pies, no estaba parada en el suelo, si no suspendida en el aire, entonces el joven retrocedió, lentamente, la niña quito las manos de sus ojos, parecía que una luz segadora le saliera por la cuencas vacías, entonces tras el susto, el muchacho se dio la vuelta para correr con todas sus fuerzas, pero la niña se lo impidió apareciendo de nuevo justo frente a él, lanzando un grito de enojo que le hizo desmayar.

Cuando sus amigos lo despertaron, nadie le pudo creer lo sucedido, pero él sabe que fue real, porque conservo en sus muñecas, las marcas de las manos de la niña que lo sujetó con fuerza al tenerla enfrente.

Cuenta la leyenda que no hay cementerio sin apariciones, aunque no todos tengan la “Suerte” de toparse con ellas.

Leyenda de la Penitente

Esta es una Leyenda muy comentada en el medio de los taxistas, y es posible escucharla no sólo en la ciudad de México, pero es aquí donde ha encontrado mayor difusión.

En un rumbo no especifico una anciana mujer a orillas de la calle, hace la parada a un taxi, asciende y el conductor pregunta: – ¿Adónde la llevo Madre?-,-A la Iglesia del Rosario hijo- le responde la mujer, el taxista la lleva a su destino donde ella le pide amablemente que la espere, que no tardara mucho, baja del taxi, después de unos minutos regresa al vehículo envuelta en llanto y con rezos en los labios.

Pidiéndole de nuevo al taxista dirigirse hacia otra Iglesia, con el mismo resultado, ella va de templo en templo por un par de horas.

Después de transcurrido todo este tiempo la mujer indica al taxista que la lleve a su casa, en donde sus familiares pagarán por el servicio, que ha acumulado una cuenta algo larga. Llegando a la casa la anciana baja del taxi, diciéndole al chofer que saldrá con el dinero en unos instantes.

Corre el reloj y la mujer no aparece a saldar su deuda. El taxista, fastidiado, llama a la puerta con enojo, cuando alguien le abre, el chofer cuenta toda su travesía, y la actitud de la anciana hacia él, reclamando su pago este se sorprende al enterarse que la anciana a la que estuvo transportando por varias horas ha fallecido hace ya tiempo.

Sospechando que se trata de alguna broma o truco para no pagar, se le muestran fotografías de los últimos años de la abuela.

El conductor, si es ha escuchado la leyenda, cae en cuenta de que ha servido de chofer a “La penitente”, un espíritu que adopta la forma de muchas viejas mujeres para ir a rezar a templos, tratando de que se le perdone quién sabe qué pecado.

sábado, 9 de diciembre de 2017

La Iglesia de Zimapan

Hace muchos años se comenzó la construcción de una Iglesia, en el poblado de Zimapan en el estado de Hidalgo, con mucha dedicación los trabajadores doblaban turnos esperando terminar el templo en el menor tiempo posible.

A mitad del trabajo se encontraron con un problema, por alguna extraña razón, cada vez que levantaban las ventanas, amanecían al siguiente día inclinadas. Teniendo que empezar la tarea de nuevo, el proceso se vio estancado, pues cada día realizaban el mismo trabajo. Construían las ventanas rectas, se iban a descansar y las encontraban torcidas.

Cansados de la situación, viendo el pasar de los días sin poder lograr algo concreto, no importaba el método utilizaran para levantar las ventanas, se les acabaron todas la ideas, y seguían encontrándolas chuecas todas las veces. Decidieron quedarse a vigilar, esperando encontrar la causa de tal suceso. Turnándose de uno en uno, pasaron la noche, bajo las ventanas, en cierto momento fueron despertados por el crujir del cemento, que parecía estar siendo aplastado con fuerza, cuando uno de ellos abrió los ojos, miró con asombro, que el mismo Diablo retorcía los marcos de las ventanas, para dejarlas inclinadas, tal como los trabajadores las habían encontrado todos los días.

En un acto de valentía desconocida, los trabajadores no salieron huyendo, se quedaron observando la escena mientras el Diablo les decía –No permitiré que esta Iglesia sea terminada- y se marchaba en medio de la oscuridad dejando las ventanas inclinadas, saboteando así todo el trabajo diario.

Cuando los obreros informaron a sus compañeros la causa, decidieron no ceder a tal chantaje, dejando las ventanas inclinadas, terminaron la construcción de la Iglesia y hoy está de pie.

Leyenda Del Perro Familiar

Una fábrica de un barrio precario argentino, reporta un desaparecido anualmente. Uno de los vigilantes asegura que en cierta ocasión escuchó un gruñido y al asomarse por la ventana, vio un perro de tamaño descomunal, de enormes y rojos ojos. Se dice que este es “El Perro Familiar”, que el dueño hizo un pacto con el Diablo para evitar ser atracado, y le ofrenda uno de sus empleados cada año.

Este relato se relaciona con la leyenda de los Pueblos Azucareros del Norte Argentino, que cuenta sobre un pacto entre los dueños de los ingenios y el Diablo, en el cual se comprometían a entregar un peón anualmente a cambio de prosperidad y riqueza.

Quien salía a buscar ese peón era El Familiar, un enorme perro negro como la muerte y feroz como todo el mal del mundo. Sus ojos desprendían llamaradas de fuego y sus garras tenían la fuerza de mil hombres, también arrastraba unas largas cadenas. Poseía un hambre que sólo se saciaba con el peón prometido. En caso de no cumplir la cuota, el mismo patrón podía acabar devorado.

Los dueños tenían en la fábrica un cuarto oculto donde vivía el Familiar. Allí enviaban a la gente a buscar herramientas; pero ninguno de los que entraba volvía a salir.

Cuando algún trabajador encontraba la muerte, se decía que había sido el Familiar que andaba con hambre y que el año sería más provechoso para el dueño. También este perro se tragaba a los trabajadores que hacían discordia.

Si el propietario del ingenio moría sin pasar el secreto el Familiar moría de hambre y desaparecía llevándose la fortuna y dejando a la familia maldita.

No hay manera de matar al Familiar, pero se puede escapar de él, llevando un rosario colgando y una cruz.

Leyenda De La Mujer Que Vestía De Violeta

Esta leyenda de terror tiene su origen en un supermercado ubicado en un pueblo muy pequeño de los Estados Unidos. Uno de esos lugares en los que casi todas las personas de la comunidad se conocen y conviven entre sí.

Según se cuenta una mañana tres amigos estaban haciendo las compras de la semana, cuando una mujer vestida de violeta les llamó poderosamente la atención. La dama se acercó a la sección de lácteos, abrió un refrigerador y de éste sacó un cartón de leche.

Después, con suma velocidad la mujer se dirigió a donde se hallaban las cajas registradoras. Por su parte, los hombres se quedaron inmovilizados por unos momentos admirándola. De pronto, uno de ellos quiso darle alcance, pero cuando llegó a la salida, la dama ya había desaparecido.

Inclusive salió al estacionamiento para ver si podía ubicarla con la mirada, pero fue inútil, pues como dije en el párrafo anterior, a la chica literalmente se la había tragado la tierra. A partir de ese momento, el hombre fue todas las mañanas a la misma hora con el propósito de encontrársela de nuevo en el súper.

Transcurrieron tres días sin que nada pasara, pero en la mañana del cuarto día, el incidente volvió a repetirse prácticamente de la misma manera. Es decir, una vez más arribó la mujer vestida de violeta, sacó su leche de la nevera y salió de ahí sin dejar rastro.

Esa misma tarde, el hombre que se había enamorado de ella a primera vista les pidió a sus amigos que lo acompañaran por la mañana al supermercado, pues estaba seguro de que la tercera vez que la viera sería la vencida, es decir, que en esa ocasión conseguiría al menos cruzar con ella unas cuantas palabras.

Tal y como lo había predicho, la dama apareció una vez más en ese sitio. Ahora, uno de sus amigos del hombre la esperaba en el supermercado en tanto que él aguardaba en la salida.

A los pocos minutos éste la vio cruzar la puerta y fue tras ella corriendo. La persiguió por varias calles hasta que en una zona de terracería la perdió de vista. Revisando minuciosamente los alrededores aquel hombre se dio cuenta de que había un cementerio muy cercano a esa vereda.

De pronto comenzó a escuchar el llanto de un niño pequeño. Sin pensarlo fue siguiendo el sonido hasta que quedó casi enfrente de una tumba. Ahí pudo ver a la mujer de violeta con una criatura en brazos a la que estaba alimentando con una mamila.

Posteriormente la dama levantó la tapa de la cripta e introdujo al pequeño en ella. Instantes más tarde la mujer desapareció. Sorprendido y asustado el hombre corrió hacia allá y también alzó la tapa del mausoleo. Cuál sería su sorpresa que dentro de la tumba encontró a un niño vivo y rozagante envuelto por los brazos de un esqueleto que vestía de color violeta.

El individuo sacó al pequeño de ahí y lo llevó a un orfanato. Después se supo que tanto la mujer como la criatura habían sido enterrados vivos, pero milagrosamente el espíritu de ella había conseguido mantener a su hijo con vida hasta que alguien lograra hallarlo.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Leyenda De La Niña En La Escalera

Hace algunos años, en una linda casa en medio del campo vivía una familia de tres hijos y su madre, la cual se unió al poco tiempo con un hombre, convirtiéndolo en padrastro de los pequeños, pero; este tipo era muy violento, maltrataba a los niños sin razón, les quitaba sus alimentos, les negaba el agua, hasta los golpeaba solo por gusto.

Aunque trataba muy mal a los tres niños, parecía tener un odio mayor por la hija de 10 años, a quien golpeaba de forma más salvaje, llegó un día hasta el punto de arrojarla por las escaleras… y la pequeña murió al momento.

Para no enfrentar el castigo por lo ocurrido, el resto de la familia huyó a alguna ciudad que se desconoce.

La casa pasó a manos de otra familia, que duró poco tiempo en ella, pues escuchaban a menudo la voz de la pequeña pidiendo ayuda.

Las siguientes personas que habitaron esa casa, se quedaron el tiempo suficiente para escucharla llorar y gritar en medio de la noche, hablando cuando la gente estaba de espaldas y al voltear no veían nada… también golpeaba en ocasiones la puerta para pedir un poco de agua, pero; lo más inquietante de su presencia, era cuando se paraba en la escalera… pues no se sabe si estaba cuidando a los demás para que no cayeran, o a propósito aparecía para tirarlos como lo hicieron con ella y corrieran su misma suerte.

Siguen sin conocerse sus intenciones, pues hasta el momento el hecho de verla, para muchas familias ha sido suficiente… y la casa ahora permanece abandonada porque esa niña estará ahí por siempre.

La Monja De La Catedral

Cuenta la leyenda que en los años 50 y durante la intervención francesa en México, una monja de nombre “Beatriz“, quién vivía en un pequeño convento a las afueras del estado de Durango, se enamoro de un soldado francés, cuyo cuartel militar estaba cerca de ese lugar.

Todas los días y a la misma hora el joven soldado pasaba en compañía de su tropa por la avenida principal frente al convento y Beatriz siempre lo veía desde una ventana de su dormitorio.

Un día, el soldado de nombre “Fernando” llega a las puertas del convento pidiendo ayuda a la monja por que el ejercito mexicano los había emboscado y entre el intercambio de disparos salio herido. En ese momento y al ver la desesperada situación del combatiente francés, Beatriz decide darle asilo por un par de días mientras recupera su estado de salud.

Con el paso de los días, Beatriz y Fernando se enamoraron uno del otro. Poco después, el soldado tuvo que retirarse, ya que era el fin de la consumación de la intervención francesa, no sin antes despedirse tristemente de su amada, a quien le prometió regresar algún día. Mientras su tropa buscada un lugar en donde esconderse, el ejercito mexicano dio con su paradero y fusilo a todos los soldados, entre ellos, Fernando.

Beatriz no sabia que había pasado con su enamorado por que ya tenia meses desde su partida. En ningún momento ella perdió las esperanzas y todos los días iba hasta el campanario de la catedral del pueblo a esperar el regreso de Fernando.

Lamentablemente sucedió algo trágico, una mañana mientras el sacerdote abría la puerta principal del templo religioso, se percato del cuerpo de una mujer que yacía sin vida, al parecer había caído desde el campanario desde una altura de más de 30 metros. Días después se descubrió la identidad de la victima, Beatriz, quién seguramente esperaba como de costumbre el retorno de su enamorado.

Desde ese trágico suceso, algunos habitantes que caminan por los alrededores de la catedral de Durango, aseguran ver todas las noches la silueta de una mujer en el campanario, ¿Será la difunta Beatriz que todavía sigue implorando la llegada de su amado?.

Leyenda del Autobús Fantasma

La antigua carretera de la ciudad de Toluca a la ciudad de Ixtapan de la Sal, era bastante peligrosa y estaba rodeada por un precipicio sumamente profundo y de roca sólida. Una noche un autobús circulaba por aquel peligroso camino. La mayoría de los pasajeros iban dormidos.

La lluvia comenzó a caer muy fuertemente, cuando el autobús inició el descenso por las famosas curvas de Calderón, que eran muy cerradas y peligrosas.

Los pasajeros se dieron cuenta de que el autobús iba demasiado rápido, reclamando al conductor este solo pudo decir: –¡¡¡Están fallando los frenos!!!-, era imposible controlar el volante y en pocos segundos en una curva el autobús se precipita al vacío, murieron muchos en el instante del golpe, otros quedaron inconscientes, fueron consumidos por las llamas cuando el autobús se incendió. Nadie escuchó los gritos de los pocos pasajeros que pedían ayuda y murieron de una forma terrible. En la central seguían esperando al autobús No. 40 el último de la noche, pero jamás llegó su destino.

Poco tiempo después, por la carretera comenzó a circular un autobús antiguo, pero muy bien conservado, con pasajeros muy bien vestidos, que siempre iban despiertos, pero sin pronunciar una sola palabra. De vez en cuando recogía a gente en medio del camino, transportándolos, sin contratiempos cerca de su destino, pues nunca llegaba a la terminal, el conductor les pedía que bajaran un poco antes diciendo: –Baja ahora y no te gires antes de que cierre la puerta o jamás dejarás el autobús-.

Quienes obedecen escuchan el sonido de la puerta al cerrar y el motor del autobús arrancar, pero no ven nada alejarse. Los desobedientes que se giran, ven el autobús hecho pedazos, dentro de él esqueletos descarnados, personas calcinadas, y desmembradas. Se dice que a partir de ese momento su fantasma sube al autobús y viajará eternamente en él por causa de su desobediencia.

martes, 5 de diciembre de 2017

Leyenda Del Niño De La Pelota

Se cuenta que ubicado en Av. López Mateos del estado en Aguascalientes, México, hay un edificio de oficinas, donde habitualmente algunos empleados salen un poco más tarde de lo acostumbrado. En esa ocasión una chica había abordado el ascensor y un hombre apresurándose a poca distancia le pidió que esperara por él.

Amablemente la chica se paró entre las puertas para evitar que estas se cerraran. El hombre abordó, y mientras se daban las buenas noches, notaron que el ascensor subía.

El hecho les pareció un poco extraño, pues se suponía que estaba programado para no ir más allá de ese piso, pues el de arriba se encontraba clausurado y nadie trabajaba ahí.

El ascensor se detuvo en el cuarto piso, pero las puertas no se abrieron por lo que pensaron que había sido un fallo temporal, pero alcanzaron a escuchar las risas de un niño, que jugaba con una pelota. Sin darles tiempo de pensar nada, el elevador bajó, al salir vieron al velador y le comentaron lo sucedido.

El hombre muy tranquilamente les dice que también lo ha escuchado, que se trata del espíritu de un niño que falleció ahí años atrás, cuando su pelota fue a parar al cuarto piso, el chico fue por ella y al ver que se acercaba un guardia, se escondió para hacerle una broma, pero al momento que el niño salió gritando, el guardia le disparó pensando que era un ladrón.

Desde entonces el niño juega tranquilamente en el cuarto piso, quien se queda hasta tarde puede escuchar las risas, los pasos, los golpes de la pelota contra el piso.

Otros sin tanta fortuna han visto la pelota bajar por la escalera cuando al niño se le cae desde el piso de arriba, esta tiene marcadas con quemaduras las pequeñas manos del niño… después de esto la gente renuncia a su empleo, pues se sabe que detrás de una pelota… siempre viene un niño… y no les gustaría toparse con el pequeño fallecido.

La Leyenda de las Momias de Guanajuato

La cultura popular de la República Mexicana se distingue por tener miles de crónicas que hablan sobre hechos que han pasado a lo largo del tiempo, pero que a su vez han sido ligeramente cambiados, debido a que fueron transmitidos de generación en generación.

Por si no lo sabes, la ciudad de Guanajuato fue declarada por la Organización de Naciones Unidas como Patrimonio de la humanidad en el año de 1988.

Obviamente que esa designación no solamente se debe al museo de las momias de Guanajuato, sino a que este poblado cuenta con una arquitectura colonial impresionante. Por ejemplo, uno queda encantado al visitar el famosísimo “Callejón del Beso”, sitio en el que supuestamente ocurrió una tragedia parecida a la de Romeo y Julieta.

Volviendo al asunto de las momias, no debemos olvidar de que esta zona geográfica del país se considera como un centro minero. De hecho, los españoles que llegaron en la época de la conquista, se asentaron en los lugares aledaños para poder extraer metales preciosos tales como el oro, para después enviarlos a su territorio.

Hay una leyenda que afirma que muchos de los trabajadores que laboraron en estas minas, fueron sepultados de manera clandestina y no fueron descubiertos hasta que el gobierno municipal decidió llevar a cabo una serie de excavaciones, con el fin de reubicar esos cuerpos sin identificar en un cementerio y así darles “cristiana sepultura”.

Por otro lado, los visitantes de otras latitudes han tomado sus propias ideas sobre las momias y las han trasladado a medios audiovisuales, como es el caso del cine y la televisión. Sobre todo, en películas que corresponden al género del terror.

Lo que intentamos decirte con esto es que no existe un relato único y exclusivo que hable sobre las momias que están en exhibición dentro de los museos, sino que cada persona toma elementos y crea su propia versión del origen de estos cuerpos momificados.

Además de lo anterior, sabemos que luego de 1958, se dejaron de hacer inhumaciones en la capital de Guanajuato, dado que el gobierno dejó de cobrar un impuesto por enterrar a las personas.

No obstante, antes de que las momias fueran puestas en la colección del museo, las personas ya pagaban una cuota, no sólo por verlas, sino por escuchar la historia de las momias de Guanajuato.

Hoy en día se considera a esta colección de restos exhumados como la más importante, no sólo del continente americano, sino de todo el hemisferio occidental.

¿La momia Juanita es originaria de Guanajuato?

He visto que algunas personas dicen que la momia Juanita puede ser vista en el museo que se encuentra en Guanajuato. A pesar de esto, la realidad es que su leyenda nada tiene que ver con la región de Mesoamérica, sino que es una historia que corresponde al imperio inca.

Se dice que “Juanita” formó parte de un sacrificio humano durante un ritual. En el año de 1995, el arqueólogo Johan Reinhard desenterró el cuerpo de la joven. Posteriormente se le hicieron estudios y fue enviada a Estados Unidos, sitio en donde fue exhibida por algún tiempo, hasta que fue donada a Arequipa.

Su importancia histórica reside en el hecho de que ha sido la momia femenina mejor conservada en la región de los Andes. Después de las pruebas del laboratorio se pudo determinar que el cuerpo correspondía a una adolescente de entre trece y quince años de edad.

Su estatura no sobrepasaba 1.60 cm y hasta el momento de su deceso, no había padecido ninguna enfermedad grave. También se supo que no había comido nada por lo menos 24 horas antes de su fallecimiento.

La causa de la muerte se la provoco una hemorragia interna, aunque también se encontró una herida en la zona del cráneo con un diámetro de aproximadamente 5 cm (posiblemente le golpearon la cabeza con un objeto contundente).

Luego de esos estudios, se le hizo una prueba de ADN, en la que se le vinculó con una tribu ancestral originaria de Panamá.

Momias de Guanajuato

De acuerdo con estimaciones de la ciudad de Guanajuato, en el museo hay más de un centenar de ellas. Muchas corresponden a bebés, aunque también hay cuerpos de mujer. Lo que más llama la atención es que un alto porcentaje de estas piezas, aún ostentan su ropa original. Es decir, la vestimenta con la que fueron sepultadas hace más de 100 años.

Otra de las leyendas de las momias de Guanajuato, afirma que en el museo se encuentra la más pequeña en todo el planeta. Se dice que una mujer momificada que fue desenterrada, llevaba en brazos un feto de lo que parecía ser su hijo pequeño.

Al principio, dicha momia de Guanajuato era exhibida tal y como fue desenterrada. Sin embargo, hoy en día las dos piezas se muestran de manera individual. De acuerdo a una investigación que hizo un programa de televisión de Estados Unidos, se pudo determinar que la osamenta de la mujer correspondía a una dama que posiblemente ya pasaba los 40 años de edad. Eso significa que su cuerpo ya no tenía la fuerza necesaria como para soportar un embarazo.

Así que lo más probable es que ese feto, haya sido producto de un aborto espontáneo.

Por si te lo preguntas, déjame comentarte que la pequeña momia mide aproximadamente 20 cm. Durante todo el año, el museo de Guanajuato es visitado por gente de todas las edades. A pesar de ello, uno de los días en los que hay una mayor afluencia, es curiosamente el 10 de mayo; fecha en la que se celebra el día de las madres en México.

El concepto de la leyenda de las momias de Guanajuato en la actualidad

México es un país en donde se le tiene gran devoción a la muerte. De hecho, hay un día específico en el año en donde se conmemora a los muertos. Me refiero al 2 de noviembre día de los muertos. Sin embargo, tomando como referencia la historia de Guanajuato, debo decir que algunas personas que han visitado el museo de las momias dicen que esa exposición no es apta para todos los públicos, principalmente para aquellos visitantes sensibles.

Otro aspecto que es visto por un sector de los turistas como algo “extraño” es que, al salir del museo, cualquier persona puede adquirir un sinfín de objetos o souvenirs relacionados con las momias.

Por ejemplo, hay llaveros, réplicas de las momias, tarros de café e inclusive dulces con forma de esqueleto.

Estoy seguro que nunca habías escuchado esto en ninguna leyenda de Guanajuato, y es que los que se dedican a escribir historias de miedo, muchas veces omiten aspectos endémicos de la zona, ya que sus relatos van encaminados al gran público.

Museo de las Momias de Guanajuato

El origen del museo guarda un toque de misticismo mágico, ya que nos remonta al Panteón Municipal de Santa Paula, camposanto que abrió sus puertas a principios de 1861. Fue en ese lugar en donde se descubrieron los primeros cuerpos que a la postre servirían de inspiración para la historia de las momias de Guanajuato.

Cuatro años más tarde, es decir en julio de 1865, varios enterradores dieron aviso a las autoridades de que habían encontrado una momia. Después de indagar, se determinó que el cuerpo correspondía al doctor Remigio Leroy, un médico francés que fue sepultado en el nicho marcado con el número 214.

Luego de que se recuperaron más cuerpos de este estilo, se tomó la decisión de colocarlos en una especie de museo. Desde luego, las primeras visitas se llevaban a cabo de manera total y absolutamente informal.

Por otra parte, hoy en día la gente que acude a ver la exhibición, es recibida por un vídeo de introducción en donde se explica claramente cuál es la concepción del pueblo mexicano con respecto a la muerte.

Leyenda del Niño Del Bote

Se cuenta que en el domicilio que se ubica en Calle Galeana 1976, cerca de lo que es hoy el puente sobre la avenida ayuntamiento. Vivía un matrimonio con su pequeño hijo.

Hubo un tiempo en que el pequeño se mostraba sumamente nervioso y preguntaba a sus padres -¿Quién juega y llora en la azotea todas las noches?-, los padres no le tomaban ni la mas mínima importancia, y decían: -ha de ser un gato ¡duérmete!-,

El pobre niño despertaba a media noche, asustado, porque sobre el techo de su cama se escuchaban gemidos, y el sonido de una lata rodando continuamente de un lugar a otro. Llamaba a sus padres, pero estos desde su habitación le ordenaban volver a dormir. Incluso intentaba dormir con ellos, pero también se lo impedían.

Una de tantas ocasiones, el matrimonio fue despertado a mitad de la noche por un grito de terror proveniente de la habitación del niño, y después de eso no pudieron encontrarlo por ningún lado. Dieron aviso a las autoridades y al siguiente día, al volver a casa después de un largo día buscando a su hijo, ven un bote atado con un lazo colgar de la azotea.

Con algo de enojo el hombre sube a la azotea, y ve otro bote tirado sobre el techo de la recamara de su hijo, al acercarse ve a su hijo en un rincón, sentado en cuclillas, abrazando sus piernas, tiene el cuerpo totalmente arañado y su rostro muestra un gesto de infinito terror…¡Sin vida!.

El matrimonio se mudó, pero en su nuevo hogar, a media a noche los despertó el sonido de un bote rodando en la azotea, y parado frente a su cama, vieron a su hijo diciendo: -Me asusta el ruido de allá arriba-.

Después de eso no lo volvieron a ver, pero cada año en el aniversario de su muerte, se escucha el ruido del bote y el llanto del niño.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Leyenda del Pueblo Fantasma del Lago Angikuni

Un grupo semi nómada Inuit, decidió establecerse junto al lago Angikuni, a orillas del río Kazan en la región de Nunavut (Canadá), debido a la abundante pesca del lago y la rocosa costa que les brindaba refugio, parecía un buen lugar para un campamento permanente, sin embargo, esto los llevaría a formar parte de uno de los más grandes misterios, que desde 1930 (año en el que se desarrollaron los hechos) hasta el día de hoy no ha podido ser esclarecido y que involucra la desaparición de más de 1200 personas.

Todo empezó cuando Joe Labelle, un cazador canadiense, se vio sorprendido por una tormenta mientras recorría las tierras de los inuit y decidió protegerse en el poblado, en el cual ya había estado anteriormente. Al acercarse, un extraño temor invadió su cuerpo, convirtiéndose de a poco en pavor que le incitaba a huir del lugar, pues se percibía algo raro en el ambiente; estaba todo el completo silencio, no se escuchaban los acostumbrados ladridos de los perros, y las calles se veían totalmente vacías.

Tal soledad, lo llenó de miedo y angustia, por lo que empezó a gritar, sin obtener respuesta alguna, luego entró en unas cuantas casas, en las que no pudo encontrar ni un alma. Pensó entonces que los Inuit habían abandonado el lugar, pero desechó la teoría de inmediato, porque los rifles, trineos y kayaks seguían en sus lugares de costumbre, los pobladores no habrían podido irse sin ellos. Mas escalofriante aun, cuando revisó por completo el asentamiento, descubrió horrorizado que todas las tumbas de su cementerio estaban abiertas, y no había tampoco rastros de los muertos que descansaron en ellas.

No perdió tiempo, comunicó a través del telégrafo lo que vio, y la Real Policía Montada de Canadá, envió varios grupos policiacos a investigar, a su llegada, no pudieron más que confirmar lo que el hombre dijo, no había signos de violencia, ni huellas que indicaran su destino, solo encontraron restos de los perros que murieron por estar atados y platos medio cocinados, como si hubiesen sido sorprendidos en medio de la cena.

Entre las posibles teorías que se manejan, se habla de la ira del Demonio, que reclamó sus almas, llevándose tanto a vivos como a muertos, por eso no tuvieron tiempo de nada, ni se encontraron huellas, porque simplemente se desvanecieron…

La segunda teoría maneja la posibilidad de una abducción extraterrestre masiva, pues Arnand Laurent, otro cazador que habitaba en las cercanías, vio junto a sus dos hijos un objeto luminoso cruzando el cielo a toda velocidad, directo al pueblo a orillas del lago. Quiso acercarse, pero el miedo a lo desconocido fue mayor, obligándolo a volver a su cabaña. Días después, un par de miembros de la policía montada se entrevistaron con Laurent, después de escuchar lo sucedido, no volvieron a preguntar al respecto, e intentaron por años encontrar una explicación al suceso, pero sin lograrlo.

Un misterio sin resolver, que sirvió de inspiración para que el novelista Dean R. Kootz escribiera su best-seller Fantasmas, llevado posteriormente al cine.

El Misterioso Túnel Secreto

Hace pocos años se descubrió un rollo de película en los archivos de la alcaldía de la ciudad de Santiago de Veraguas, Panamá. En él se mostraban unas caras en un antiguo túnel que no figuraba en los planos de ninguna construcción de la ciudad. El asunto pudo quedar ahí, pero un grupo de funcionarios sugirió que se realizaran excavaciones para confirmar que las construcciones no se hubieran filmado en secreto con motivos políticos. Fue por esta razón que las autoridades levantaron polvo en algunos lugares, y encontraron algo realmente sorprendente.

Un túnel secreto que unía la cárcel con los exteriores de la fortaleza que defendía la ciudad en épocas de la colonia española, el pasaje estaba prácticamente impecable. Se determinó que la filmación correspondía a esos muros, aunque no pudieron explicar la razón para que el rollo de película existiera, mucho menos saber sobre sus autores. Así que mejor intentaron olvidar el asunto.

Pero no contaban con que alrededor de esto había un secreto que buscaba salir a la luz, se hizo notar a través de horribles gritos y susurros que salían del lugar de las excavaciones, llegando a oídos de las personas a todas horas del día e incrementándose por las noches.

Hasta los mismos vigilantes del lugar, quedaron aterrorizados de aquellos escalofriantes gritos que parecían pertenecer a personas sufriendo intensamente.

Fue así, como un habitante de Veraguas recordó, una historia que su abuelo le compartió cuando era niño. En ella se hablaba sobre un derrumbe en los túneles, cuando una gran cantidad de presos intentaba una fuga de la cárcel. Los pobres murieron aplastados, para desalentar posteriores fugas, clausuraron los túneles.

No hubo más que decir, los gritos de dolor correspondían a los espíritus de los fallecidos en aquel percance.

De la filmación no pudo averiguarse nada, por lo que también se atribuyó su creación a estos espectros que se negaban a seguir penando en secreto en el frio y olvidado túnel.

La Casa Matusita

La Casa Matusita es un sitio muy conocido por los habitantes de Lima, Perú, debido a los múltiples sucesos paranormales que la han envuelto desde sus inicios. Fue construida en tiempos coloniales, teniendo como primer ocupante a una mujer venida de Europa en el siglo XVIII; su llegada fue misteriosa, no tenía familiares ni amigos, o algo que la relacionara con el Virreinato del Perú, lo cual la convirtió en presa de las primeras especulaciones sobrenaturales.

Se presentó a juicio ante la Inquisición por los cargos de hechicería y brujería. Según dijeron los que la acusaron, ella pactaba con el Diablo para lanzar maldiciones o sortilegios que causaran la desgracia al prójimo a cambio de una elevada contribución monetaria. Además se identificaba como anfitriona de aquelarres y prácticas ocultistas, que la llevaron a morir quemada en la hoguera, no sin antes, lanzar una maldición para todos sus acusadores y todo aquel que pisara su casa después de su muerte.

Tal parece, que su conjuro tuvo éxito, ya que los próximos habitantes, una familia generosa y afectuosa que remodeló la construcción para bien, eliminando cualquier vestigio de su anterior dueña, terminó cambiando sus costumbres, volviéndose tacaños, despectivos y crueles. La gente decía entonces, que un espíritu maligno los había poseído. Los primeros en experimentar estos cambios fueron los sirvientes, quienes no soportaron los castigos físicos y malos tratos, y asesinaron a toda la familia. Después de eso, la casa volvió a quedar desocupada.

Tras largo tiempo transcurrido, nuevos habitantes llegaron al lugar. Se trataba de la familia Matsushita, inmigrantes de origen japonés, cuyo nombre dio apelativo a la casa, después de variaciones en el lenguaje. Desde el inicio fueron reconocidos por todos, como personas de costumbres honestas y refinadas, pero nuevamente el malvado espíritu de la casa fue adueñándose de ellos, hasta terminar en tragedia.

El padre de familia fue volviéndose retraído y violento, incluso con sus propia familia, que también se veía influida por la casa pero en un grado menor.

Lo que vendría después, les recordó la antigua tragedia, una vez más la familia entera resultaba muerta, en esta ocasión, a manos del señor Matsushita que los asesinó a todos para luego suicidarse, el motivo se dice una infidelidad de la esposa.

La casa volvió al abandono, solo por parte de los mortales, ya que aún se encienden dentro de ella las luces y se escuchan los ruidos de los que alguna vez fueron sus habitantes, y para los cuales poco han valido exorcismos, cadenas de rezos, pedidos especiales a autoridades eclesiásticas, porque siguen asomándose a las ventanas, anunciando que siguen atrapados ahí.

viernes, 1 de diciembre de 2017

En tu espalda Leyenda de terror

En Japón está socialmente aceptada la creencia en los fantasmas, en su cultura, estos son espíritus apartados de forma violenta de su vida pacífica o aquellos que no recibieron una ceremonia funeraria adecuada, también provienen de quienes cometieron seppuku o harakiri (suicidio).

Aunque en muchas culturas se tienen relatos, historias y leyendas que involucran eventos paranormales o seres de ultratumba, existen pocos en el mundo que tengan una relación tan directa en los asuntos de los vivos como los tienen los fantasmas japoneses, ya que estos van y vienen, interviniendo en la vida de las personas con mucha naturalidad, como nos cuenta la siguiente historia.

Comienza con un joven matrimonio y su pequeño hijo; los padres discutían muy a menudo, las peleas eran un evento casi diario y cada vez eran más duras.

Uno de esos días, en un ataque de rabia, el hombre mató a su esposa sin contemplación, después escondió el cadáver, son toda naturalidad y borró las huellas del crimen. No hubo sospecha alguna de lo ocurrido, sin embargo, el asesino si notaba algo raro, pues su hijo no echaba de menos a la madre, ni siquiera había mencionado su ausencia.

Así que tuvo que interrogarlo:

—Hijo, ¿Por qué no preguntas por tu madre? —dijo el hombre muy consternado—Todos los niños desean que su madre este con ellos, debes decirme si algo te preocupa.

—No papá, no pasa nada, estoy bien. Solo tengo curiosidad por saber porque mamá esta siempre trepada en tu espalda…

Leyenda de la Mujer sin Corazón

Cuenta la leyenda que hace algún tiempo, en un pueblecito de España, cuyo nombre se ha decidido olvidar, sucedió un evento terrible, capaz de asustar a más de uno.

Existía un feliz matrimonio, que se amaba como ningún otro, de aquella unión, nació una niña, que conforme crecía, desarrollaba un amor enfermizo hacia su padre y un odio desmedido por su propia madre. Constantemente le decía a su padre que quería casarse con él, y que deseaba la muerte de su madre para poder ser felices para siempre. La reacción del hombre era de enojo por supuesto, no quería pensar en una situación similar. Pero aquello no tardó mucho en cumplirse.

Durante el funeral, el pobre hombre se hacía pedazos del dolor, mientras la niña trataba a toda costa de esconder una sonrisa diabólica, que a duras penas contenía, pues sus sueños estaban convirtiéndose en realidad, parecía haber hecho un pacto con el señor de las tinieblas, ¿Cómo es posible tanta maldad en una niña tan pequeña?.

Al pasar de los días, el hombre se sumía en una profunda depresión, pero no podía evitar notar que su pequeña mostraba total entereza ante el hecho, animándolo en todo momento. Sin saber que en realidad el buen ánimo de su hija se debía a saber que su madre ya no estaba.

Una tarde la niña salió al parque con sus amigas, y su padre le encargó un corazón de cerdo para la cena. Pero cuando terminó de jugar la carnicería estaba cerrada, así que tubo la macabra idea de profanar la tumba de su madre y arrancarle el corazón… así tampoco dudo en comerlo durante la cena junto a su padre.

Cuando se encontraba en su cama, la niña empezó a escuchar un susurro, una tenue y familiar voz, parecía ir adentrándose en la casa, hasta en punto en que la niña alcanzó a escuchar: -Hija, ¡devuélveme el corazón que me has robado!- junto a esta frase las escaleras crujían, unos pasos se aproximaban a la entrada… la perilla giraba lentamente, hasta que la puerta se abrió, el espectro de la madre entró en la habitación, extendiendo su dedo acusador hasta el corazón de la pequeña, que junto a un último suspiro de horror, dejó de latir… murió de puro pavor.

Desde entonces se ha visto vagar al espíritu de “La Mujer sin Corazón”, algunos dice que atacando niñas para saciar su sed de venganza, otros dicen que simplemente llora por el amor perdido…y así seguirá por toda una eternidad.

La Noche Antes de Halloween

Hemos adoptado a últimas fechas como nuestra una celebración que se originó entre los Celtas, los cuales tomaban con mucha seriedad lo que ahora nosotros vivimos como una fiesta, por las inmensas transformaciones que ha sufrido al migrar de una cultura a otra.

Existe la posibilidad de que la mayoría ni siquiera sepamos sus orígenes, significados o peligros. El Halloween es para nosotros una ocasión de diversión, mientras para ellos era época de rituales, de gran trascendencia en su cultura.

Pero más importante aún, la noche antes de Halloween, que nosotros dejamos pasar como un día común, tiene gran trascendencia. Según la sociedad Celtica, cuyos sacerdotes eran llamados Druidas, tomaban el día 30 de octubre como la noche del Diablo, no era una celebración, si no un rito en el cual trataban de protegerse porque era la noche en que los entierros ardían, el Diablo andaba suelto y estaban en gran peligro.

Todas estas gentes corrían de un lado a otro buscando con prisa y necesidad leña, madera, lo que sea que pudiera arder, formando una gran pila, casi gigantesca, para encender una gran fogata antes de que callera la noche, para así poder ayudar al Sol.

En sus creencias podían proporcionarle al Sol más fuerza y calor con sus hogueras y así podría el enfrentar a las fuerzas del mal.

Querían iluminar los alrededores, lo mas semejante al día, para así engañar a los muertos y demonios, haciéndoles creer que aun no caía la noche… la noche del Diablo, porque entonces se abriría la puerta, que los dejaría pasar a nuestro mundo, transitar por él a nuestra par, se ofrecían también sacrificios de animales, comida, incluso humanos, para mantener a los espíritus en calma, y evitar un mal mayor.

Hoy es la noche en que el Diablo convierte nuestro mundo en su patio de juegos…

sábado, 11 de noviembre de 2017

La Manzana Del Diablo

Esta es una historia algo espantosa que se cuentan por estos lares y que tiene que ver directamente con el diablo. En un pueblo pequeño a la orilla de una transitada carretera, vivían dos hermanos, los cuales se encontraban solos en casa por que sus papas salieron de imprevisto a otra ciudad, ya que un familiar cercano se encontraba muy enfermo.

Eran los típicos adolescentes que hacían todo tipo de cosas indebidas, tomaban alcohol, fumaban e inclusive en varias ocasiones se llegaron a drogar y como en ese tiempo sus papás no estaban, los vicios estaban en su mayor apogeo.  Un día, se les ocurrió armar una fiesta, les avisaron a todos sus amigos, compraron muchas bebidas y comida, y al caer la noche la música se escuchaba en todo el pueblo ni que decir de la luminaria y la pirotecnia que estremecía a todos los asistentes al festejo.

Era de madrugada y la fiesta parecía no tener fin, el ruido era tan insoportable que un grupo de vecinos se pusieron de acuerdo para ir hacia ese lugar para parar por completo el festejo. Poco tiempo después llegaron y de forma abrupta comenzaron a correr a todos los jóvenes, pero inesperadamente uno de ellos, saco un arma y disparo en varias ocasiones a los invasores.

La fiesta se salio de control, todos corrían por sus vidas, a lo lejos se escuchaban varias detonaciones de arma de fuego y el único refugio era el imponente bosque. Nadie en ese momento tenia idea de que sucedía, los hermanos no pensaron dos veces y salieron corriendo a esconderse al bosque. Durante su trayecto, encontraron una pequeña guarida en la raíces de un gran árbol, en donde esperaron a que pasara el revuelo.

Al salir de la guarida, los jóvenes se toparon con un hombre desconocido a quien nunca lo habían visto por el pueblo. El, de aspecto demacrado como de un vagabundo, les dijo “¿Quieren una manzana?, yo tengo muchas en mi morral”, ellos al principio dijeron que no y le sacaron la vuelta al hombre, pero al ver que después de un largo camino, el todavía los seguía a poca distancia, decidieron aceptar su ofrecimiento.

El hombre les dio unas ricas y jugosas manzanas rojas a los hermanos, quienes no tardaron en darle el primer mordisco. Después de eso el vagabundo sonrió de forma malévola y sin salir ninguna palabra más de su boca, desapareció entre el denso bosque. Rápidamente los jóvenes comenzaron a sentirse raros y en menos de un parpadeo cayeron estrepitosamente al suelo, al parecer envenenados por las manzanas.

Después de eso, nadie jamas los volvió a ver y algunos cuentan que el diablo en el cuerpo de un hombre, enveneno a los hermanos para llevarse sus almas consigo en busca de sus próximas victimas.

La Runamula

Los primeros registros que se tienen acerca de este mito se obtuvieron de la época en la que los soldados españoles y portugueses comenzaron a recorrer la región por primera vez.

Se dice que las chicas nativas que eran conquistadas por algún integrante de la milicia española, se transformaban inmediatamente en un monstruo que posee el cuerpo de una mula, pero el torso y el rostro de una mujer.

Esta criatura vaga por las noches asustando a los campesinos con sus fuertes relinchidos y el profundo eco que producen sus cascos al galopar. 

Si la bestia era capturada, inmediatamente se le conducía con un curandero, quien literalmente le “sacaba el demonio” y la retornaba a su condición original. Desafortunadamente, estas prácticas no siempre daban resultado, por lo que en algunas ocasiones la muchacha terminaba muriendo durante el “proceso de salvación”.

Mito de Lycaon el Primer Hombre Lobo

Lycaon el primer hombre lobo, del que se conoce, de acuerdo a la mitología Griega, cuenta era el rey de Arcadia y que en un arrebato de superioridad se enfrento al dios Zeus, haciendo como es,  lo que se le conoce como hombre lobo.

Se dice que al día de hoy, y mas en la Europa del Este, la secta de hombres lobos aun esta vigente y siguen haciendo de la suyas, secuestrando a personas inocentes y ofrendando las  a sus dioses, y en base a estos mitos les contare una historia que nos ha llegado de una persona que pudo huir de las garras de estos hombres lobo.

Agustin Melgar, siempre había sido fanático de todos los mitos y leyendas que conciernen a los hombres lobos, y con descendencia de uno de los países en donde se habían escuchado rumores de los hombres lobo, decidió partir a Bulgaria.

Llegando como todo extranjero, el idioma fue un impedimento, pero se defendía con el poco ingles que tenia, a santos y señas, logro dar con una persona que hablaba su idioma, que casualmente era de su país, Argentina y que logro tener una excelente comunicación.

Ella le empezó a enseñar todas las costumbres y lugares turísticos, pero al momento de empezar a cuestionar la veracidad de los hombres lobos, cambio radicalmente, al grado de pedirle que consiguiera otro guía.

El no acepto y le prometió que no seguiría buscando, y ella siguió con el, al paso de unos días, de estar en la recamara de su hostal, amaneció en el bosque amarrado de manos y pies, desnudo y solo, a lo lejos se veía venir una persona, y era la guía, su compatriota, pero no llegaba a salvarlo, llegaba a sacrificarlo, ya que ella pertenecía a dicha secta.

El como pudo se soltó, y logro llegar a la carretera, para poder pedir ayuda, al llegar a su cuarto del hospedaje, vio que todos se le quedaban viendo, ahora todos eran sospechosos de ser de dicha secta, lo que fue suficiente, para recoger sus cosas y regresar a su natal Argentina.

jueves, 9 de noviembre de 2017

El Tatuaje

“El sesos” era un chico desadaptado que trataba a toda costa de ser aceptado en la pandilla del barrio para tener los mismos privilegios que ellos. Llamar la atención de estos secuaces no era nada sencillo, pero al verlos todos tatuados, y él con su cuerpo limpio, quiso comenzar por ahí, no debía ser un tatuaje cualquiera, tenía que ser algo de impacto.

Fue a la biblioteca de su abuelo, recordando que una vez lo encontró viendo un libro con imágenes muy descriptivas de demonios, él le dijo que jamás lo tocara, lo cual ahora lo motivó a pensar que era justo lo que necesitaba. Del libro no pudo comprender ni una palabra eran solo símbolos, pero tomó una muy buena fotografía de  la imagen que le pareció más aterradora.

Con toda seguridad se la mostró a la joven de la sala de tatuajes, cuando ella le preguntó sobre su significado y si estaba seguro, el solo dijo que le pagaba para que lo tatuara, no que lo interrogara. Ella no hizo más que acceder entonces, a petición del cliente, solo tinta negra. Después de unas horas salió muy contento con su demonio en el brazo.

La imagen era aterradora ante sus ojos, viéndolo en el espejo se sentía orgulloso de aquel cuerpo fornido y peludo, con cuernos largos y ondulados, de rostro hinchado, coronado con una cinta de fuego, negro y amenazante, con alas de murciélago, descansando sus garras sobre una montana de cráneos humanos, mientras balanceaba su larga cola alrededor de su cuerpo…

No pudo esperar y cuanto antes salió a presumir su tatuaje, usando solo una camiseta de tirantes. A los demás jóvenes no les pareció tan impresionante, era para ellos “Solo el diablo de las películas”, tras las burlas de ellos, el sesos regresó a casa molesto, peleando con su tatuaje, diciéndole que era una porquería… en un par de segundos la carne del brazo empezó a quemarse, podía ver el fuego de la corona arder e irse extendiendo, intercambiando la tinta por líneas de fuego de color rojo intenso que lo quemaba hasta hacerlo gritar, el fuego se extendió entonces por todo el cuerpo, dibujándolo como si el mismo fuese el demonio entero, en su espalda marcó las alas, en los pies sus garras, la cola la intercaló por las piernas…

Al día siguiente el sesos se veía diferente, en su cara había una sonrisa que nadie le conocía, fue donde los muchachos de nuevo y dijo –Vengo a hacerles pagar sus ofensas- cuando todos ellos echaron a reír, un fuego intenso salió debajo de la ropa del tatuado, marcando su cara con el rostro del demonio, mientras una cola comenzaba a ondearse por detrás de su cabeza, unas alas huesudas y maltratadas se entendían a lo ancho de la calle, en una llamarada intensa, el sesos desapareció, y quedaba frente a ellos solo aquella figura del tatuaje vuelta a la vida.

Con su cola aun ondeante atravesó a dos de ellos, clavándolos en la pared a 3 metros de altura, cuando los demás intentaron correr, cerró sus alas, atrapándolos dentro, resoplando fuego, convirtió aquello en un horno y sus cuerpos en cenizas, dejó caer entonces los que sujetaba con la cola, para estrellarse contra el piso rompiéndose como una sandia, desparramando todo lo que tenían dentro. Con sus propias entrañas hizo un lazo, con el que atrapó a un par que había escapado, para luego terminar con el resto partiéndolos en dos con sus cuernos.

En los Ojos de Isabel

Isabel había vuelto de la capital después de estudiar enfermería, pues en su pueblo había muchas emergencias médicas y poca gente capacitada para atenderlas, el doctor era ya mayor, y la gente aun en estas fechas prefería ir con los curanderos. Ella había perdido a su primo más cercano dos años atrás, por una infección simple que sus padres prefirieron tratar con los curanderos y no con el doctor. Sin duda el joven se habría salvado con un par de inyecciones. Tras esta molestia estudio lo más adecuado a su alcance, una carrera de medicina era muy lejana a sus posibilidades, pero la enfermería le ayudaría a ir adentrándose en este mundo.

Durante muchos meses fue bastante complicado tener pacientes regulares, pero con la confianza que muchos habitantes del pueblo le tenían a Isabel ella les mostró las ventajas de la medicina y se ganó el título de “La doctorcita” si aún serlo, pero iba logrando su propósito poco a poco. De pronto las cosas empezaron a cambiar a su alrededor, en medio de la noche tocaban a su puerta, cuando ella abría no era nadie, horribles pesadillas invadían sus sueños, se sentía siempre observada, e intranquila.

Aunque vivía aun con sus padres, un miedo incomodo se apoderó de ella poco a poco. Pensó estar sufriendo epilepsia, pues al encontrarse sola, su cuerpo se ponía rígido, levantándose de manera bruscamente de la cama. Se lo dijo al doctor, pero este no pudo encontrar nada malo en ella. En unos cuantos días en los ojos de Isabel podía apreciarse una tristeza profunda y algo de decepción.

No quiso salir de su cuarto, ni siquiera para bañarse o comer, permanecía en la oscuridad impidiendo la entrada de los demás, cuando por fin alguien pudo verla, ella lucia sucia, su bata blanca era ahora gris, rota, con sangre sobre ella, su cabello estaba enmarañado, a pesar de su corta edad le había salido canas, y en su cuerpo y cara tenia marcas de latigazos, su rostro se veía hinchado, la dentadura podrida, y sus ojos amarillos.



El susto de su familia fue tal, que acudieron al curandero en busca de ayuda, ya que el doctor no pudo hacerlo, este dijo que el mal que ella tenía no le correspondía, que llevara a un Padre, que como Hombre de Dios tenía más autoridad ante la desgracia de su hija.

Cuando el Padre entró a la casa, una risa macabra resonó por las paredes, un viento frio congeló la sangre de las personas alrededor, y vieron a Isabel bajar por las escaleras, pero no daba un paso, solo flotaba lentamente hacia abajo… de espaldas a los que observaban atentos… al llegar al último escalón, arqueo su cuerpo hacia atrás para ver a la gente que la esperaba, quedándole la cabeza hacia abajo, la volteó hacia arriba como si no tuviera huesos en el cuello, clavó su mirada en el Padre y corrió hacia él como un cangrejo, estando frente a él se incorporó, alcanzando una altura mayor que la que correspondía a Isabel, con voz ronca le dijo –No intervengas que esta batalla no es tuya- abriendo su boca a tamaños insospechados,  una baba verde cubrió el rostro del religioso, este sacó su frasco de agua bendita, rociándolo sobre el cuerpo extraño de Isabel decía –Vete de aquí demonio, libera a esta niña- pareció entonces despertar su ira, de un salto el cuerpo estaba pegado en la pared, escondiéndose en las esquinas, moviéndose sobre cuatro patas. Gruñía y se retorcía… hasta que su madre llena de angustia, se acercó a ella estirando su mano le dijo –Ven aquí amor- lo amarillo de sus ojos se esfumó, tomó la mano de su Madre, esta entonces la miró fijamente, nadie mas que su propia madre pudo ver en los ojos de Isabel, que cargaba consigo una profunda tristeza, y esto la había hecho presa de espíritus oscuros que aprovecharon de entrar en su cuerpo en los momentos en que estaba indefensa.

La madre comprendió la necesidad de la chica y en señal de apoyo dijo a todos los demás –Es una batalla que ella tiene que luchar, y nosotros la vamos a acompañar, pero nadie intervendrá- bajando sus cabezas, todos aceptaron la situación, estuvieron ahí para ella, dándole de comer, sirviéndole de compañía, volviendo su cuerpo a la cama cuando ella terminaba tirada por ahí… curando sus heridas, pero nadie detuvo el mal que ella tenía dentro, la dejaron luchar por si misma.

El Ojo en la Mano

La familia Pérez tomaba un fin de semana cada quince días para reunirse con sus parientes, pasaban buenos momentos compartiendo sus anécdotas y sentándose a la mesa para disfrutar los famosos guisos de la abuela, mientras ellos estaban sentados saboreando, la puerta principal se abrió de par en par dejando entrar un viento frio, que solo se fue de pasó hasta que se perdió dentro de la casa.

Nadie tomó importancia al hecho, pero desde ese día, la familia Pérez no salió de desgracias, los parientes caían como moscas, muertos en circunstancias sospechosas, los más pequeños vivían perdidos en llanto por ver cosas que los demás no veían. Muchos de ellos fueron velados con ataúd cerrado porque la expresión de horror no pudo quitarse de sus caras.

La abuela los reunió entonces, para decirles que eran presas del “Mal de ojo”, qué alguien los envidiaba tanto que les deseaba el mal a toda costa, y si no lo detenían acabaría con toda la familia. Cuando consultaron a alguien más sabio, le dijo que debían protegerse con “El ojo en la mano”, que esto los protegería de cualquier mal además les traería riqueza, felicidad y salud. De distintas formas cada uno interpretó a su manera, hubo quienes compraron un amuleto, otros usaron un guante, con el ojo pintado en el, a los extremos, alguien se lo dibujaba directamente en la mano o se lo tatuaba.

El remedio no funcionó, la familia se acabó,  quedaban ya solo cinco de ellos en menos de un año, intentaron esconderse, pero donde sea, el mal de ojo los encontrara y no había ojo en la mano que pudiera protegerlos.

Una noche Arturo uno de los pocos que quedaba en pie, era torturado por los malos espíritus que acompañaban al mal de ojo, lo ataban a su cama, dejándolo ahogarse en su propia sangre, mientras le hacían creer que era despellejado vivo, pasaban frente a él las imágenes de la muertes de todos los demás miembros de su familia, ahorcados, ahogados, decapitados, sintió que no resistía mas, pensó en dejarse morir, pero una sombra enorme pasó por la puerta, traía en sus manos una bebe, envuelta en una víbora negra, que le rozaba la mejilla con su lengua, los otros en la habitación se deslizaron también al encuentro, su torso y cara estaban formados de pedazos de piel cosidos de forma tosca, no tenían piernas, solo un polvo que se arrastraba a donde sea que la parte de arriba iba.

Arturo vio entonces con desespero como estas criaturas deseaban la piel de su bebe y babeaban sobre ella… se agitó hasta liberarse, corrió hasta donde la sombra, esta extendió la mano, hiriéndolo en el rostro, le sacó el ojo de la cuenca y cayó en la mano de Arturo, todas la criaturas voltearon sorprendidas y entonces en un grito de desesperación, fueron difuminados en la habitación.

Desde entonces hasta hoy, Arturo debe conseguir un ojo fresco para poner en su mano, y evitar que el mal de ojo llegue a su familia…

martes, 7 de noviembre de 2017

Leyenda De La Casa Sangrante

Era la madrugada del 9 al 10 de Agosto. Don Eleuterio Castaño, descubre al levantarse que el piso está lleno de algo viscoso, al iluminar el salón, ve que proviene de las paredes, aquel liquido era de un color rojizo brillante y no tardó en darse cuenta que se trataba de sangre.

Aterrorizado por la idea de que su casa estaba sangrando, tal como si tuviera vida y hubiese sido herida de alguna manera, llamó de inmediato a la Guardia Civil para pedir ayuda, pero cuando esta llegó la hemorragia se había detenido, y solamente quedaba el horrendo espectáculo de una habitación impregnada de sangre.

Igual de asombrados que el primer testigo las autoridades no hicieron más que llamar al alcalde, que al llegar notó de inmediato que nadie había exagerado el acontecimiento; las paredes estaban verdaderamente manchadas de sangre, y en el suelo había un charco. El alcalde asustado de aquella escena tan enfermiza, hizo venir urgentemente al médico de la ciudad; toda la familia se encontraba en estado de shock por haber visto la sangre brotar a borbotones desde sus paredes y estancarse en el piso de su sala.

La noticia corrió de boca en boca y los curiosos se acercaban a la casa para comprobar lo escuchado. Y efectivamente, ¡ahí estaba la sangre! en las paredes y suelos de la casa, pero a esas horas ya seca.

Aquel verano del 1985, la noticia del momento anunciaba que: “Sangre de procedencia extraña brota de las paredes y el suelo de una vivienda”. El inmueble pertenecía a la familia Castaño y estaba ubicado en el nº 28 de la C/ Gabriel y Galán en la localidad de Arroyo de la Luz en Cáceres.

Unos decían que la sangre de un matadero cercano se había filtrado por las tuberías, otros contaron que pertenecía a una de las hijas que había tenido un aborto, algunos afirmaban que los seres del más allá intentaban comunicarse con nosotros. Hubo quien propuso la teoría de que antes de la guerra, en esa misma vivienda una madre asesinó a su hijo y más tarde lo enterró en la Dehesa Boyal. Los ancianos atribuían todo a cosas esotéricas y pactos con el maligno no cumplidos. Sin importar la razón, las cosas eran bastante claras, de aquella casa había brotado sangre.

Con el tiempo, el asunto se fue olvidado sospechosamente. Todas las pruebas habían sido borradas; jamás se dieron a conocer los resultados obtenidos tras el recogimiento de muestras de sangre por las fuerzas del estado. Entonces “La casa sangrante” cayó en el olvido y nadie volvió a comentar nada sobre ella.